Tres de las 64 muertes de Mateo Ingouville.
                                   (1)

La primera muerte de alguien que ni es un prócer.

Un día todos asesinarán a una persona y no se podrá culpar a nadie. 
La eligirán al azar.  Primero el país (un 3 de abril del 2010): Argentina

Mateo Ingouville no se preocupará porque Argentina tiene 40 millones de habitantes (no deja de ser sorprendente) Por alguna razón recordará un libro de su infancia: Charly y la fábrica de Chocolates.  Se dará cuenta de que siempre, por alguna extraña razón, fue su libro predilecto, su obra de cabecera (por más de que se empecinara en ocultárselo a su familia, amigos y algunos compañeros repartidos por el mundo)

Un  3 de abril del 2011 eligirán la cuidad: Buenos Aires

Mateo Ingouville no se preocupará porque Buenos Aires es dos tercios del país y la elección no es una casualidad.  Es incluso menos sorprendente que lo anterior.  Le empieza a ir mal en el trabajo y deja de fumar.  Le roban dos veces en un mismo año y duerme mal.  Se compra un auto color lila, color que odia.

Un 3 de abril del 2012 eligirán el barrio: La Lucila

Mateo Ingouville se ríe de la casualidad.  Algún vecino morirá.  Lo improbable pero no imposible acontece.  Cercan el barrio; apenas si se puede entrar o salir.  Nadie piensa en mudarse.  Buenos Aires es una ciudad tan peligrosa.  Retomará Sui Generis y se hará vegetariano, por un año, dice.

3 de abril del 2013, eligen la calle: Wineberg.

Mateo Ingouville piensa en mudarse pero ya no se puede; policía internacional rodea el barrio, la calle.  Nadie puede salir.  Se estudia, trabaja desde allí.  El mundo provee los gastos y necesidades básicas.  Matan al gato en un afán de acabar la pesadilla y pierden a todos los amigos.  Empieza a mirar series en la tv que siempre odió y un día se despierta con verdaderas ganas de suicidarse.  El espejo ya no lo refleja cuando se ríe y los relojes se rompen del todo.    

Un 3 de abril del 2014 se elige la casa: la de Mateo Ingouville.

Mateo Ingouville no se lleva bien con su familia (más de un año de encierro) y piensa que acaso es positivo el asesinato de algún miembro.  Se hacen entrevistas, se sacan fotos; la familia es famosa.  Hacen apuestas sobre quien morirá.  Por alguna razón Mateo Ingouville vive ajeno a todo.  Levemente idiotizado por los medios y la falta de agua caliente, sufre ciertos deslices como no ducharse por meses (y un día ducharse seis veces) o dormir siete días de un tirón, levantándose sólo para ir al baño y mojarse la cabeza.  El sistema provee un masajista que Mateo rechaza violentamente y después se arrepiente.  Su hermano intenta suicidarse dos veces y fracasa o lo fracasa el sistema.  Se alimenta a base de frutas y verduras y ocasionalmente, carne.  Nadie protesta por él.

Un 3 de abril del 2015 eligen al integrante, la víctima: Mateo Ingouville.

Lo matan ese mismo día y no es una tragedia.


(16)

Y todavía tenés la osadía...

"Y habiendo matado a Mateo tantas veces en papel y sin embargo
viéndolo día a día con vida, tomé un cuchillo de la cocina y
enfilé para su casa, a cruzar esa frontera que todos saben,
esa línea."
Ezequiel Schmoller, Las 64 muertes de Mateo Ingouville

"Pero este cuento es pura propaganda política" dice la maestra.  Mateo calla.  Él sabe que no es así. "¿No decís nada?" insiste ella. "¿O te crees que no me voy a dar cuenta con treinta años de profesora qué simbolizan los corderos marchando en fila, los campos sin arar y las inundaciones de sangre? No sos ningún Borges ¿sabés?" "Sí, sé" dice Mateo, dócil, y continúa "yo no pretendía... usted sabe, este mundo globalizado, internet, la saturación de información, la cultura del video-clip" y esconde sus dos manos tras su espalda, nervioso.  Y mientras ella dice "No, sí, es terrible" Mateo mira por la gran ventana que da al patio, perdiendo su vista en el horizonte, distraído.  "Y ahora ¿qué mira?" "Nada, sólo miraba" "Ah" dice la maestra "esos campos sin arar, sí" se pone nostálgica "uno puede pasar horas mirándolos" "Claro" dice Mateo "mire allí a lo lejos, esas ovejas marchando en fila, ¿las ve? Como en mi cuento, ¿Y ahora que me dice? ¿Esto también es propaganda política?" "Ah" sonríe la profesora, burlona "no sea ridículo, ahora estamos en la realidad.  ¿Quién va a hacer la propaganda, ¿Dios? ¿Trotsky desde el cielo?" "Quizá ambos" dice Mateo, místico.  "No sea ridículo ¿o qué insinúa?" "Nada, sólo decía, pero fíjese nada más la similitud entre esas ovejas y los niños de primero inferior saliendo al patio, ve?" "Pero vaya a sentarse, quiere" Y luego susurra "comunista" Y Mateo se da vuelta y le escupe.  Acto seguido, se levanta la remera para mostrar un tatuaje de Stalin penetrando analmente a la profesora.  "Pero" dice ella "Josef me juró que estabamos solos.  Sí, que lindo la pasamos ese día, casi lo olvidaba..." Pero tales excesos de la memoria y los recuerdos de otra época roja se ven interrumpidos por otro escupitajo de Mateo, que la hace entrar en razón.  Ella grita  "A lo del director, vaya a lo del director ya mismo.  Ya mismo, ¿escuchó? No faltaba más; escupitajos, tatuajes obscenos, alusiones comunistas, sexo pecaminoso, váyase, ¿qué espera?"  Y Mateo corre a la oficina del director, que está en el segundo piso, puerta 101.

Sin tocar la puerta entra a la oficina para ver a su director masturbándose activamente, observando a las jovencitas de primaria correr por el patio.  "Ah, ya terminaba, pase, ¿quiere ayudarme" Mateo piensa un momento "No, gracias no, soy heterosexual" "Sí, bueno" dice él, mientras guarda su miembro, ya flácido, y se cierra la bragueta.  "¿Qué queremos?" "No sé usted" dice Mateo "pero yo quiero la paz mundial y la vuelta del Diego" "Muy chistoso, ese si fue gracioso, ahora, ¿supongo que no habrá venido usted a contar chistes?" "No, en efecto no, me comporté indebidamente, mire usted mismo el tatuaje" "Sí, Josef era amante del sexo anal; yo no comparto esa preferencia pero, en rigor, son preferencias" "¿Cómo puede usted generalizar de esa manera? Ve un tatuaje de Stalin teniendo sexo anal y ya saca como conclusión que era un amante de ese tipo de relaciones amorosas" "No, pero si yo hablo porque sé.  Siempre me interesé por la sexualidad de los grandes lideres. ¿O no sabía que Hitler se masturbaba observando videos de fusilamientos y torturas, una y otra vez?" "Sí, de hecho lo sabía, me lo había contado un amigo, a través de un cuento" "Muy sutil" dice el director "Muy" contesta Mateo.  Hay una pausa.  "Bueno ¿qué espera?" pregunta el director. "Mi muerte.  Espero mi muerte" Y los dos callan por un buen rato, hasta que ven por la ventana, a lo lejos, un gran río de sangre que corre a grandes velocidades, acareando ovejas, arboles, casas, personas, dirigiéndose justo en dirección al colegio.  "Todo un espectáculo" dice él, despreocupado. "Siempre me excitó la sangre"          

"Ah, claro" piensa Mateo mientras se rompe la ventana y la sangre empieza a entrar a borbotones "La inundación de sangre.  Faltaba la inundación de sangre."             

(38)

El paracaidista modelo

Así era el sueño: Yo estaba sentado a la mesa, en el living de la casa de Mateo cuando su sobrina le preguntó a Carmen (la mamá de Mateo) si se iba a morir de noche.

Le dijo así: "Tía Carmen: ¿yo me voy a morir de noche?"  Ah, un dato que sirve: (como estos: la eyaculación del oso polar puede llegar al medio litro y con frecuencia, el oso, tras el salvaje acto de amor, duerme seis meses para reponer fuerzas y poder copular y copular y copular.... o este: la erosión es un proceso lento y continuo, como rascarse los testículos)  la sobrina de Mateo tiene seis años, es adoptada, tiene rasgos orientales y una mirada muy profunda, que parece contener en sus pupilas y más allá, todos los misterios de la existencia, los enigmas de las cuevas marítimas mejicanas y del Titanic hundido y de las pirámides egipcias y del Triángulo de las Bermudas y de los recónditos y oscuros pasillos del cerebro de Hitler y de las hormigas y abejas y de la descomposición y de la materia y de los milagros y también pedacitos de pan masticado, ya dulce, y manjares de reyes y enumeraciones y también un diccionario alemán-francés, desgastado por el tiempo, y con algunos errores tipográficos.     

En la mesa no había nadie más y estabamos comiendo langostinos con salsa golf y a punto de descorchar una botella de champán, porque se avecinaba un nuevo año: 2002.

Entonces Carmen (que estaba comiendo con la boca abierta) se levanta y le contesta a la nena: "no estoy segura, pero Mateo se va a morir mañana"  Y tras su sentencia, vuelve a sentarse y pregunta: "¿Alguien quiere más budín de chocolate?"  Mateo la mira y le dice: "si, yo sí, un poco más por favor"

Carmen camina lentamente hacia la cocina y todos en el sueño sabemos que ya no la vamos a ver más; su rol de actor secundario ha tocado fin.  Un poco para romper el silencio, Mateo me cuenta como mañana se va a tirar en paracaídas, por primera vez.  Sólo veinte dólares.  Qué locura, le digo, tirarse en paracaídas cuando tu mamá acaba de decir que te vas a morir mañana.  No seas imbécil, me contesta, si me voy a morir me voy a morir, no importa lo que haga.  Prefiero un paracaídas.  Sí, es verdad, pasame la salsa golf.  La sobrina nos mira como desde lejos.

Mateo se para en su silla y recita "Tres cosas esenciales que sé y que necesito para realizar mi aventura por los aires..."

"...Orientación: el paracaidista modelo sabe donde está en el  aire exactamente.  Además de la altitud tiene que saber y tener presente en todo momento a dónde va a llegar, al punto equis, le dicen..."

"Como la vida" le digo.  "No, ni cerca" me contesta.  Ahora estamos en una plaza con faroles verdes muy brillantes.

"...el paracaidista modelo mantiene en todo momento la posición corporal correcta y sabe maniobrar con su cuerpo y los vientos para llegar al destino final..."

"Como el sexo" le digo.  "Un poco" contesta.  Estamos en la pileta climatizada de un colegio, es de noche.

"...y lo más importante, el paracaidista modelo tira del cable que abre el paracaídas; si no paf..."

"como cuando uno se tira en paracaídas" le digo.  "Exacto" me dice y por fin entiendo que sólo es útil comparar una cosa con esa misma cosa para obtener una definición perfecta.  Estamos en un desierto y para enseñarle a Mateo lo que aprendí, le digo: Este desierto es como este desierto.

Pero Mateo está harto concentrado en las reglas básicas del paracaidista modelo y ahora ya estamos en el avión (tras algunos inconvenientes burocráticos en el aeropuerto de California, lleno de mejicanos petisos con cara grasosa y bigotes desaforados y sombreros amarillos enormes, tomando tequila barato y alfombrando el piso con vómito.)  El avión presenta un ámbito antagónico al del aeropuerto, silencioso, exceptuando el monocorde ruido de los motores.  Se siente el nerviosismo de Mateo, su profundo miedo, su concentración.  Los pilotos vestidos de blanco se dan vuelta cada tanto para indicar la altura; Mateo se prepara, controla el estado de su paracaídas una y otra vez, mueve las manos nervioso,  me pregunta por última vez si yo no me voy a tirar (pero ni escucha la respuesta.) Está pálido.  Me mira como pidiendo que lo salve.  El sueño llega a su momento más tenso, en el cual no cabe ninguna duda de que se trata de la vigilia.  Mateo está desesperado, me doy cuenta.  Le quiero decir que no es necesario que se tire si no quiere, pero no me salen las palabras.  Que no tiene que demostrar nada.  Abre la puerta y mira para abajo.  El copiloto se da vuelta y revela su cara, ahora carente de órganos, completamente lisa, sin texturas de ningún tipo.  Hace una seña con la mano.  Mateo tiene los ojos húmedos y está completamente blanco.  Intenta gritar pero no puede.  Su palidez sí es de sueño, pero su miedo es miedo, y no hay vuelta que darle.  Mateo se arroja al vacío y cuarenta segundos después yace muerto en una pequeña colina, miles de metros más abajo.

"Sí, a veces pasa", me dice el piloto, una vez en tierra, "tu amigo se desmayó justo antes de lanzarse; no se tiró, se cayó."  Estoy llorando a los gritos y no tengo nada para decir.  Simplemente, me doy cuenta de que se trata de mi sueño, no el de Mateo, que su palidez y nerviosismo y miedo y terror eran míos, que su muerte me pertenece y que al final, nunca vamos a saber si el sueño es parte de la vigilia o viceversa.  "Vivimos para demostrar cosas" le digo al piloto por decir algo, antes de despertar, aliviado y asustado, sabiendo que Mateo está un poco más muerto que ayer.

En realidad, Mateo Ingoville tendría que morir
veces
.
Sí, yo también odio a Greenpeace.  No te preocupes, es perfectamente normal.
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ARTE GRAFICO
Título: Nueva York, ¡qué ciudad divina, por Dios!

Vos si que sos un modelo de belleza
  ¡Te parecés a las fotos más crueles de la revista
National Geographic!
¡Qué flaca estás!  ¿Estás comiendo bien? ¿O es que a tu cuerpo lo atraviesa la famosa culpa de la clase media y tenés que emular a los africanos?
No te juzgo, amor, claro que no.
Mírame a mí.  Yo, peor.
Yo, claro,
me transformé de a poco en lo que más aborrezco:
"Cadena de Favores", la película.
  ¡Me convertí en "Cadena de Favores"!
  ¡Qué horror más pleno y absoluto!
  ¡Vos tipo africana famélica y yo "Cadena de Favores"!
¿Vamos a tomar drogas?  Aprovechemos nuestra clase social. ¿Qué clase de clase social seríamos si no tomáramos drogas? ¡Seríamos Pobres! Qué tremendo.
Dios no lo permita.

Con vos sí hacemos una pareja buenísima.
Escuchá: si bailáramos en el baile de graduación, de seguro
nos darían el premio "rey y reina del baile de graduación"
¡Mis padres estarían de orgullosos! ¡Rebosantes de orgullo estarían!
  Ya lo estoy viendo.
 
Pero con mi última novia, uy,
todo re mal, escuchame.
Sentate a escucharme
que te cuento la historia de su muerte,
ahora
ahora que se cortó la luz y a esta, nuestra ciudad nocturna,
  la sobrevuela como un pez muerto o todo lo fosforescente
  esta tristeza tan berreta, tan llena de musgo y de arroz pegote.
Es divertida y vamos a pasar un lindo rato.  Vení, sentate.

Ah, los ah.
Ah,
  era tanto más gorda que vos.
Ella hubiera dado todo por estar flaca como
una chica National Geographic
Ella, sus kilos de más y su amor por la ciudad del título.
Edad: Muchas en muchos momentos y ahora, ninguna
Por lo demás,
  eran iguales
  ustedes dos.
  Exactamente iguales,
  como dos copos de nieve.

¡Sí, ya sé!

Con ella
nos fuimos alejando
y ya nunca bla bla bla

  Y acá enumero:
Como el coyote y el correcaminos
Como el hombre y la verdad
Como el hombre y la mujer
Como el hombre y el hombre
Como tu calculadora y el azar
Como los girasoles y todo lo que no es el sol
Como mis comparaciones desatinadas y las potenciales comparaciones atinadas
  que recorren tipo microbios los aires de este, nuestro imperfecto universo

Todo es un toque inalcanzable
¿En que pensás? En nada, ¿no? 
Si este poema sólo se dice a sí mismo.
Bueno, entonces, escuchá.  Y dejá de hacer ese ruido con las manos
  y de respirar tan fuerte por la nariz.

¡Gracias!

Me llamaste (Vos no, preciosura cósmica. Vos no, bebé en edad de cópula. Vos no, mi dulce coliflor.  Vos no; me llamó mi otra novia, mi ¡ex! Vos sentate tranquila en ese sofá de terciopelo azul.  Vos callate y escuchá)
Me llamaste a los gritos desde el baño.
Me asusté, obvio.
Y entonces (¡lean!) el acercarse hizo que tus gritos resonaran en mi cabeza cada vez
más
más fuertes (en realidad vos estabas gritando tus gritos a un mismo volumen, pero lo mimo)
  Es que me preocupé, preciosa dulce,
  Me preocupé por vos, bebé. Tus gritos
  me alarmaron porque te quería un montonazo,
  mi reina azucarada. Te quería un tocazo
  y temblaba como un epíleptico con alsheimer en una ruleta rusa durante un terremoto
ante la sóla idea de que te pasara
algo

Entonces fui.
Yo, tu super héroe de historieta, tu príncipe sexual, tu calle sin señalizar, tu narcótico anónimo, tu loco loco barbitúrico, tu más tierno estupefaciente, tu alucinógeno mezclado en un biberón con leche tibia y azúcar. 
Yo, tu pareja monogámica.
Yo.
Fui a ver que corno te pasaba que andabas chillando como una puerta
o un tranvía.

Pero no, sólo me querías mostrar un pedazo de caca 
¡Porque decías que!
¡Decías que
  tenía la forma de Sudamérica!

  Así me dijiste: ¿No es igual a Sudamerica?
Así me dijiste.
Y yo te dije que no.  Te dije: No, qué asco.

Pero, ¿sabés? Ahora que lo pienso, en realidad sí.
Tenés toda la razón del mundo
(y el mundo a los tumbos, tan vacío de verdades, tan muerte de cisne)
Claro que
el pedazo de caca
que me señalaste tan radiante
ese día
tenía la misma forma que
Sudamérica.
¡Claro que sí!
Te mentí, amor, porque estaba enojado.
Ah, y (ya que vos no sos vos) perdóname por todo lo que te hice mal, amor: desde estupideces como no concederte que la caca tenía la forma de Sudamérica o tocarte la concha mientras dormías a pesar de que reiteradamente me habías dicho que no te gustaba que te tocara la concha mientras dormías, hasta acciones más importantes como no levantar la tapa del retrete para orinar o condimentar tu sopa de pollo con cianuro.

Ahora que volvió la luz,
también vuelven los finales
  sorpresa.

En cinco minutos
-el cianuro, vos sabés-
te digo quien de las dos es más linda
  muerta.
---

Título: Hubieras pensado en eso antes

Miro con detenimiento tu corazón
(tengo una máquina de rayos equis en el garaje que saco
de vez en cuando para mirar tu corazón)
y veo que hay un termómetro tapando tu aorta
entonces me fijo
y claro
estás muerta
ese termómetro que marca 38 grados centígrados
evitó que la sangre llegara al resto de tu cuerpo
entonces busco algo para cubrirte y sólo encuentro latas
de semén
(que le vendo a un señor gordo que dice ser científico
pero debe ser un pervertido con dólares para tirar al techo
agarrarlos cuando vuelven a caer al piso
guardarlos en su billetera
y venir a casa
a pagar los tarros de semen)
entonces agarro y te tiro encima el contenido de las latas
porque me parece divertido
y porque no creo en Dios
ni tengo una línea ética demasiado
definida
y después te envuelvo con cascaras de papas
que se adhieren al semen con facilidad
y pienso
ay el arte el arte
y también me acuerdo de una vez en salita verde
en la que preparamos un regalo para el día del padre
que consistía en un trozo de madera
cubierto por un paño rojo
con brillantina y pedazos de riñón humano adosados
(después el profesor terminó en una celda porque
el riñón humano no lo había conseguido por medios legales sino
todo lo contrario y ahora el ex profesor está tirado en una celda
gritando
gritando con todas sus amígdalas
feliz día del padre feliz día del padre)
y papá recibió el regalo y dijo
que lindo es
gracias sos el mejor hijo del mundo
y yo sonreí once minutos frente a al espejo
frente a un yo mismo reflejado
duplicado y
feliz
feliz mientras en el tacho de basura de la cocina
descansaba el artefacto fútil que le había preparado con cariño dedicación
y pedazos de riñón humano

en eso pienso mientras una lágrima de dolor (y también de pañolenzi violeta) recorre
mi mejilla
y mientras te llevo hasta el auto
oh cadáver frío cubierto de semen cubierto de cascaras de papas
y te saco a la calle
y te cargo en el baúl del auto
(te cargo así: ah, vos estás muerta y yo vivo
así te cargo)
pero no me parece muy gracioso
me parece más bien morboso
y además ya no sé quien está en posición de cargar a quien
porque no sé si lo bueno es estar vivo o es estar muerto
yo que te quise tanto y nos amamos durante tres febreros
y andá a saber que hacías el resto del año
decías que asistías a seminarios de iniciativa y liderazgo
pero no te creí ni te creo- demasiado
y nos besamos durante tres lunas llenas
y un eclipse
y vos me explicaste cómo funcionaba el eclipse
mientras yo bostezaba
y un bicho entraba por mi boca
y atoraba mi esófago
tal como el termómetro atoró hoy tu aorta
pero esa vez vos estuviste rápida como sólo
vos sabés
y llamaste a la ambulancia
que vino en 2 minutos 53 segundos
y vos me dijiste
  el amor es un artificio
mientras yo estaba por morir y necesitaba palabras de amor
y ahí te odié
te odié no con todo mi alma
pero si con la mayoría
tipo entre el 80 y el 85 % de mi alma te odió
y es bastante
es más de lo que odié a cualquier cosa en mi vida
más que las milanesas de soja que preparaba tu mamá
y más que el estado en el que dejabas el baño después de ducharte
o cuando me decías que estabas cansada o menstruando o te dolía la cabeza
y me tenía que conformar con ver una porno o leer a Borges
que nunca me gustó demasiado y que leía por inercia o por
compromiso

pero ahora que te veo flotando río abajo
alejándote de mi soledad
me doy cuenta de que te amo y mientras una lágrima de dolor (y de película muda pre 1915)
rueda por mi cachete
recorro calles bien señalizadas para llegar a casa
para prender la televisión
  hundirme en la pantalla
y ser irremediablemente
feliz en mi
tristeza

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Título: Los inmigrantes ilegales

Los inmigrantes ilegales trabajan mucho, cobran poco
y escuchan música de la que mi novia y yo nos reímos.
A mi novia y a mí nos enseñaron que ellos son iguales a nosotros,
pero nosotros no los vemos iguales, los vemos más feos.
Y además apestan

Los inmigrantes ilegales son de clase baja.
Tienen muchos hijos y muy mal gusto

Mi novia y yo no entendemos porque
no aprovechan el gran acceso a la información que les brinda internet
nos intriga saber por qué no van a los museos y a las bibliotecas
nos interesaría ayudarlos a que dejen ser ignorantes
pero más nos intriga saber por qué apestan.

Ayer fuimos a una quinta muy lujosa
mi novia y yo
y nos amamos como dos jabalíes en celo.
Usamos la protección correspondiente
porque no queremos sorpresas ni que papá se enoje.

Qué lindo cuerpo tiene mi novia.
Ayer casi me la confundo con un cartel de publicidad.
Y yo,
qué bueno estoy.
Pero los inmigrantes ilegales.

Los inmigrantes ilegales no consiguen trabajo,
entonces me roban a mí y a mis amigos y
el otro día molestaron a mi novia.
Por eso yo los odio.
Por eso y porque apestan.

No como mi novia
Ella huele a fragancia francesa.

Los inmigrantes ilegales bailan
a pesar de ser negros y feos.
Se intoxican con su vino en caja y a muchos
no se les entiende ni la mitad de lo que dicen,
y además apestan.

Mi novia y yo odiamos
a los inmigrantes ilegales
Y mis amigos también.
Todos odiamos a los inmigrantes ilegales
y queremos que vuelvan a sus países de origen.

Parece que muchas veces los inmigrantes ilegales
se olvidan de lavar los dientes
porque tienen feo aliento y cositas entre los dientes

No deben saber computación
porque a pesar de ser bilingües
los inmigrantes ilegales no consiguen trabajo
ni, por lo visto, ducha,
porque apestan.

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Título: ¡Qué buen chiste! ¿Me lo contás de nuevo?

El porro más finito del mundo me lo fumé anteayer
vos te acabas de morir y Estados Unidos seguía marchando con botas
todavía me ganabas al ping pong
al subte be lo habían clausurado por lluvia los militares y no pocos lo lloraron un lunes feriado
no habían más olimpiadas y el único deporte socialmente aceptado era el patinaje artístico
la única obra el patito feo
y la música, oh, un vago recuerdo, un divertimiento que hacía las delicias de la gente de color de nuestra época.
Nos aburríamos sí
un cachitín nos aburríamos
¿A qué negarlo?
Si los restoranes de comida china, vos sabés, el condicionamiento
social y eso.

Ahora se dice que con los restos hacían milanesas de soja, pero yo no sé, es todo medio raro.
Pero sólo medio.

Sí, me fumé el porro más finito del mundo, pero también el más
l              a                  r               g               o
Iba de acá a Tuzbekistán

Vos te habías muerto
y yo te extrañaba
  a vos y a las olimpiadas
  pero más a vos
Y gracias a la genética y a bob dylan
la gente se afeó a un ritmo
por demás
v  e   r    t     i      g       i        n         o          s           o
y
e s   t      r e g     o  s    c          o               p i      c                   o
Solfeo, café y frac
Oleos para pintar margaritas de artificio, qué horror.
Ah, un minuto que me olvidaba de algo: el pac man.
Uf, qué alivio, por el amor de Jecuscristo.
Sin mi pac man y mi celular yo no puedo
vos sabés,
no puedo.


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Título: Pis de cerebro

Las cosas giraron tipo calesita
El tiempo y eso
La muerte y eso
La vejez y eso
¿Y eso? Es una mancha de café, ¿te parece que me cambie la corbata para la reunión?
¿Qué reunión? Estás despedido.  Pasá a buscar el cheque por la recepción y dejá tu corbata en ese receptáculo, sí, ese que tiene forma de ataud y motivos de betty boop.
¿Y eso? Ah, la certeza de que nunca te van a faltar motivos para, uy uy uy que se viene super fuerte, llorar.
¿Y eso? Ah, un color. 
¿Y eso? La fiebre negra.  O una liebre muerta.
¿Y eso? Un jardín de infantes, la propiedad privada, la palabra nieve, el sufragio universal, un billete de un dólar, tu peor pesadilla, la física cuántica, un corno francés, hace como cinco o seis minutos en una plaza pública de la capital de Argel.
¿Y eso? No, nada, es que me empapé mientras los esperaba, desde las once de la noche hasta las tres de la mañana. ¿Se puede saber dónde corno estaban? ¿Y eso? ¿Y eso? ¿Y eso? Es tu amante, es un dinosaurio requete extinto, es el teléfono que sigue sonando.
¿Y eso? No, sólo el dato de que todas las plazas de la capital de Argel son públicas
¿Y eso? Son seres humanos chillando en el infierno, muy culpables de inoportunar a la, oh, humanidad con el "chiste" ese de la buena pipa
¿Y eso? El par de comillas que con atino utilicé en la línea anterior
¿Y eso? Es todo lo que no está escrito

Ah, ¿y al final quién salió lastimado?
¿Qué quién salió lastimado? Yo te voy a decir.
Tita Merello y Bioy Casares, el buen fútbol y las guerras como las de antes, la idea de que el mundo es plano, los retretes de los baños públicos.
¿Sos enfermo? ¿Qué quién salió lastimado?  Yo te voy a decir, ya mismo te voy a decir: todos menos los integrantes y el manager de King Crimson, todos menos ellos y el Rey Arturo.

---

Título: hoy cris sin tiempo

cuando quisiste
cambiarle a una girl scout
por sus galletitas

un vibrador hecho a base
de legos y
motorizado
que habías hecho en tu clase de
física

y ella te dijo no

vos le preguntaste la hora y ella te dijo
no rige más el tiempo

que triste
que feo
cris
entraste como por un tubo
como dicen
y te lo tragaste todo
como también dicen
y te quedaste
absolutamente
paralizado
y así no dicen
o sea que no es una expresión popular
ni nada
pero lo digo yo
eso de que te quedaste paralizado
pero paralizado en serio y no
en sentido metafórico sino
literal
en serio paralizado
y la chica escaut salió corriendo y se le cayeron
sus galletitas
que
contento
devoró un perro
y vos paralizado
ahí

pero antes
todavía antes
un buen buen rato antes
te pasaron cosas extrañas
o no tan extrañas según
como se miré
bah, nada más cosas que te pasaron
que influyeron
en el hecho de
que vos
te creyeras la mentira
de que el tiempo no
regía más
cris
o no
por ahí no influyeron nada
quien sabe
pero vale la pena contarlas
hacer un raconto
y que cada uno saque
conclusiones porque es lo que hacemos
sacamos y sacamos
conclusiones
hasta por el orto
porque yo las juzgué interesantes
y a ver vos

como que
participaste en el proyecto de greenpeace para que no
mataran ballenas y
un chino de una barcaza china que cazaba
ballenas
te dijo
si dios no hubiera querido que
cazáramos o cazásemos
ballenas
no nos habría dado la oportunidad de inventar el
arpón

tuviste que comprobar la veracidad de la frase

y entonces estudiaste la biblia
hasta la mitad del nuevo testamento
porque suficiente es suficiente
o así te dijiste
o pensaste
y no más biblia
y lo que queda de ella sin leer
sin leer

y la historia de china
hasta algunos años después de la caída de mao zedung

y la teoría evolutiva de darwin
del humano
de la ballena

y también la historia de los inventos del ser humano
para cazar
cazar más que nada ballenas
porque es lo que te
interesaba

y al final sí
le dijiste chau a greenpeace
o mejor dicho le dijiste el equivalente a chau
que fue
el chino tenía razón
porque la literatura te fundamentaba
o vos te fundamentabas con la literatura
da igual
pero greenpeace no entendía de qué hablabas
y te fuiste sólo desde puerto madryin
a la plata
a dedo

y también te pasó que querías comprar dólares
y por un error analítico o una burla
de dios o simple estupidez verbal
quien sabe
lo que compraste fue
dolores
miles y miles
de dolores
y pasaste años
azotado por un sinfín de dolores de diversa índole
físicos de
incapacidad
existenciales de
también incapacidad
pero de otro tipo
y además
potenciada
sexuales de impotencia
y otros que ni importan
ni hacen al relato
ahora o a partir de o una vez que
los superaste
mal que bien
los superaste
o así lo creía y lo creíamos
todos
hasta
hace unos días

y ayer a la noche soñaste que
o por lo menos así le dijiste a una obesa que paseaba por una gran avenida
bajabas a desayunar y te servías leche y todos te
miraban
y alguien te decía que la leche era tu propio
semen
pero era leche
era claro
el hecho era claro
no la leche
se entiende
y entonces descubrías que
vos no producías semen sino
leche lisa y llanamente
leche
homogeneizada ultra pasteurizada
leche
y llorabas porque no ibas a tener hijos porque la
leche no lleva
espermatozoides o así te enseñaron
y ahí chau al
proceso de fertilización

y te hablaste en la vigilia
te dijiste en la vigilia así
che
yo mismo
escuchá
para qué querés
el tiempo si no te vas a perpetrar
a vos mismo tallando a tus hijos
o educándolos
como dicen ahora

pero era sólo un sueño
y no entendiste o no quisiste entender

qué te paso
que te creíste tanto un estúpido sueño

y entonces
cuando te dijeron que el tiempo no
regía
cuando te dijeron eso de que
el tiempo no rige más
ay cris las excusas
las excusas
y como nos creemos
lo que nos queremos creer
y ahí vos paralizado
ahí

todos los días pasa un vagabundo y
se lleva las monedas que te tiran a vos
que actuás tan bien de estatua
o así dicen los expertos
que no se enteraron de
que
no sos ninguna perfonmance de estatua
sino un cris que no se rige por
el tiempo
y tus  monedas
se las llevó otro
y no te importa 
a vos
ahí






Cualquier duda, comentario o consideración moral, consulten la Biblia.
Yo también tengo la respuesta pero la vendo super cara, así que si sos de clase media para abajo ni me hables...

UNOS POEMAS
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El museo obsceno.
...Adj.  Impúdico, torpe, ofensivo al pudor...

"Acá está el mar" dijo el guía y abrió la puerta.  Había miles de fotos del mar cubriendo el cuarto, en diversos tamaños, unas pegadas sobre otras, desprolijamente sin encuadrar, superponiéndose, torcidas, contradiciéndose; luchando por un lugar en las paredes, en el techo y en el piso, capas y capas de fotos; algunas se veían completas o semi completas, algunas apenas se percibían, nada más irrumpía un pedacito de foto, pero alcanzaba; el mar en todos sus estados y dimensiones.  Había fotos del mar caribe, turquesa, de día, de noche, con un hilo de luna partiéndolo al medio; mares revueltos, mares calmos, fotos en lo más profundo, lo más negro del mar, en una oscuridad casi plena (podría ser el Espacio Exterior, dijo alguien, y era más o menos cierto; sólo que era el mar, claramente era el mar, porque era el mar y no había duda); habían fotos de orillas repletas de gente, solitarias; mares con barcos, sin; puertos, pescadores, pescadores muertos flotando en el mar, con sangre, sin sangre, cabeza arriba, cabeza a abajo.  Tiburones, algas en todas las tonalidades y texturas, cardúmenes, ballenas; fotos sacadas de arriba, de más arriba, satelitales, fotos sacadas desde lo más profundo, hacia la luz, fotos sacadas al ras, desde el nivel mismo del mar; fotos del mar en los polos, con pedazos de glaciar en reposo, glaciares quebrándose, desintegrándose, adhiriéndose al mar;  muchísimas fotos que no se entendían.  Me pareció que todo lo relativo al mar estaba ahí.  "El mar puede ser muy poderoso" dijo el guía, sin demasiada convicción, y me pareció una sentencia tan artificial, tan pensada, tan cadenciosa que rozaba lo ridículo.  Alcanzaba (y sobraba, para el caso) con la sensación de enormidad absorbente o de miedo que de por sí  provocaban las imágenes y el entorno.  El sólo hecho de querer traducir en palabras las imágenes le arrebataba (o intentaba arrebatarle) la personalidad al mar; su esquizofrenia. 
Sonó una campana y el guía pareció sorprenderse.  "Bueno; tiempo" dijo nervioso, y caminó hacia la puerta, haciendo señas estertorosas para que lo acompañáramos.  Una pareja de japoneses parecía haber entrado en trance: el marido no dejaban de sacar fotos, rítmicamente hacia todos lados, fotos de las fotos, una tras otra.  El guía se les acercó y les susurró algo al oído.  El japonés se descolgó la cámara y la tiró al piso.  Los pedazos de cámara (parecían insectos) se esparcieron sobre las imágenes del mar.  Entró un empleado con una escoba y empezó a limpiar los restos.  Dos cosas pensé mientras me iba.  La primera  pertenecía a un poema de Borges, y eran dos líneas que decían algo así como: y haber navegados por los diversos mares del mundo/ o por el único con nombres diversos.  Lo otro que pensé o me pregunté: ¿Tiene Jesús realmente algún mérito por haber caminado sobre el mar? (miré el piso mientras caminaba hacia la puerta de salida  también cubierta de fotos-) Nosotros lo estábamos haciendo; un pequeño ejército de Jesucristos.

En la segunda sala comimos carne.  La sala era muy larga (no se veía donde terminaba) y angosta.  Había un cuadro que abarcaba por completo una de las paredes más largas, que mostraba en imágenes y nombres en latín la evolución de las especies (supuse que eran todas las especies) desde el principio de los tiempos hasta hoy.  Contra la otra pared, cientos de mostradores análogos: cubículos cuadrados, uno al lado de otro; detrás de cada uno, una persona con delantal rojo, una parrilla, un horno, una hornalla, cacerolas, tablas, condimentos.  Una foto encima del mostrador indicando qué carne (de qué especie) se servía en el cubículo particular.  Probé carne de hipopótamo al horno, con mucho ajo; carne de leon (me llenó de un estúpido orgullo comerme al más poderoso o el que el ser humano juzga más poderoso - de los animales) a la parrilla y cuando estaba por saborear un pedazo normal de carne de vaca, volvió a sonar la campana.  Esta vez caminamos hacia la salida mecánicamente, sin mayores problemas.

La tercera sala estaba llena de camas, sin ninguna particularidad visible; simples camas.  "Acá pueden dormir" nos dijo el guía y nos quedamos esperando para ver si había otra indicación o advertencia o lo que fuera.  El guía nos miró un poco extrañado, carraspeó, se sacó los zapatos, los pantalones y la camisa verde pastel y se acostó sobre una de las camas.  Hacía más frío que en las otras dos salas y por alguna razón (ver tantas camas, el cansancio de recorrer las otras salas, el frío) al rato todos estábamos bostezando.  Con algo de indiferencia nos fuimos acostando en las camas.   Dormimos -creo- un largo rato.  Nos despertamos todos más o menos a la misma vez.  Tuve sueños extraños y vívidos, pero no se lo atribuyo a la sala, ni hacen al relato.
     
"Y acá" dijo el guía, "El cuarto de las contradicciones del ser humano"
"Pero este cuarto está vacío" dije y cuando hube pronunciado la sentencia, tristemente me supe al final de un cuento con moraleja.

PROSA
MUERTA SOS
           HERMOSA
A Ramón Ismael Medina Bello, que gustaba de mis relatos y se lo comió un hipopotamo
(Sí, lindo y divertido)
(Wow,
todo super necrofílico)
Lo demás funciona un poco por inercia
¿...y entonces?